martes, 28 de enero de 2014

Hoy.

El verde que me explota
dentro del pecho y mancha,
se cuela en mi alma rota,
y el dolor cura y abraza.

Se ha marchado, ya no vuelve
el monstruo que vivía dentro,
la locura desenfrenada
quedó enterrada en su féretro.

Y me encuentro recomponiendo
los meses y días perdidos,
las noches fumando y bebiendo,
los llantos a oscuras, los gritos.

Y sé que ya no caigo,
que como mucho desfallezco,
este va a ser mi año,
esta vez sí me enderezo.

No volveré a callar
lo que grita desde dentro,
hoy quiero ser yo misma,
quizá mañana no me encuentro.

No volveré a ahogarme
entre emociones reprimidas,
hoy firmo mi sentencia,
quizá mañana se me olvida.