domingo, 21 de julio de 2013

O.

Aquella noche, recuerdo,
me mirabas con ternura,
y yo casi te muerdo,
y tú me metías en la cuna.

Y lloraba mi alma en tu pecho,
y gemía mi cuerpo en tu cuerpo,
y me abrías cruelmente las heridas,
y sangraba de tinta en tu piel fría.

Me desgarraba tu voz por dentro,
y como una hoja podrida
me quebraban tus palabras, 
y en tu vientre me mecías.

Sudábamos lágrimas del alcohol,
tragábamos humo de hierba muy fina,
pillábamos colocón tras colocón
y nuestras manos hacían el amor.






lunes, 15 de julio de 2013

A veces, amargura,
manifiestos de cordura,
una luz degollada
y cánticos y rezos
para conciliar el sueño
se ciernen como sombras
en la primavera deshojada.

A veces, tu locura,
el misticismo que te impregna
y nos impregna las alas
y nos vuela las ilusiones
y la sensatez reina
autoritaria y vengativa
y destructiva en tu cabeza.

Vuelve tú,
que has muerto tantas veces,
que has helado el frío
y arrullado nanas
y clavado espinas
y hendido clavos en las heridas.

Vuelve luz,
mátame y mátala,
muy lentamente,
danos lo que robaste
a las amapolas inertes,
revívele a la muerte.

-Córtanos, dáñanos.-
no queremos masoquismo,
no hay malicia ni ironía.

Polillas en la tripa
consumen la energía
y te miro, nos miro,
casi divinas,
en un aura deshinibida,
devuélvenos la fe,
devuélvenos la vida.

miércoles, 15 de mayo de 2013

¿?

Desde diciembre que no escribe y todo parece una ráfaga, una sombra, un engaño de los sentidos. Y desde diciembre que no vive, anclada en la nostalgia por la que late el corazón resentido. Idas y venidas que desorientan, caos que estabiliza, disciplina que aburre, sonrisas fingidas. Ni Harriet, ni Poetisa, ni humana, ni heroína, ni pobre, ni rica, sólo vacía. Ni una sensación de elevación, ni una emoción real, nada más allá de los sueños, de las pesadillas que ocupaban sus noches, incluso sus días, entre las sábanas vacías, heladas por la angustia. Ni dedos, ni cálamos, ni cicatrices, ni alas, ni torres, ni puentes, ni túneles, ni cuentos de hadas. Nada. Rozando el nihilismo y temiéndolo a la vez. Queriendo ser feliz y boicoteándose otra vez.