miércoles, 26 de octubre de 2011

28. Estatuas.

Caemos en en el olvido,
yo por ti, tú por ti,
encontrando en la huida,
la simulada solución.

Paliamos con quilómetros,
la necesidad enfermiza
que nos ata y esclaviza,
que con ansia aniquilamos.

Abocamos al suicidio,
tú por ti, yo por ti,
como ayer, hoy, mañana,
cualquier indicio de amor.

Nos volvemos paganas,
infieles, a otros veneramos,
colmadas de ira y cólera,
por permitirnos rendir culto a lo profano.

Tu manipulación,
mediante evasivas encubiertas,
me vuelve tu súbdita,
y tu ego es mi única salvación.

Mi intensa visceralidad,
cae en tu planificado juego,
vislumbrando los hilos
que manejas sin voluntad.

Haces, hago,
deshaces, deshago,
te sigo, te sigo, te sigo,
-¡eternamente!-te persigo.

Vengo, vas
vas, y yo voy,
volvemos como siempre,
y el objetivo se suspende.

Flotas, floto,
nos queda muy poco,
no te tengo-¿te tuve?-
se ha roto, no noto.

Me fío, confío,
aún así acabamos
Erráticas,
yo por ti-volvemos-, tú por ti,
Estáticas.

________________________________________________

Estáticas
nos alejamos,
entre luces de neón,
tras caprichos salvajes.

Estáticas
observamos,
como desemboca,
en ternura la lujuria.

Estáticas
nos mortificamos, y
me arrastras silenciosa
a la pasividad y la ignorancia.

Estáticas
atisbamos entre
los cálidos segundos,
años de amor oscuro.

Estáticas
nos dejamos
embargar y embriagar
por el hedonismo del pasado.

Estáticas
desnudamos
distantes, con el
intelecto, al intelecto.

Haces, hago,
deshaces, deshago,
te sigo, te sigo, te sigo,
-¡eternamente!-te persigo.

Vengo, vas
vas, y yo voy,
volvemos como siempre,
y el objetivo se suspende.

Flotas, floto,
nos queda muy poco,
no te tengo-¿te tuve?-
se ha roto, no noto.

Me fío, confío,
aún así acabamos
Erráticas,
yo por ti-¿recuerdas?-, tú por ti,
Estáticas.

martes, 18 de octubre de 2011

27. Nuestro dogma.

Nos maquillas,
tú,
no eres tú.
Yo-¿yo?-no,
no soy yo.

Tu piel habla,
y mis ásperas yemas,
rasgadas por las cuerdas,
hacen que calle.

Tu piel muerta,
inerte, me llama,
y mis entrañas laxas
la abrazan.

Tu piel roza
perniciosamente,
en perfecta armonía,
mi debilidad.

Tu piel me apunta,
y me rindo, y entonces
ella no dispara,
y levantamos las trincheras.

Tu piel provoca,
ardientes caídas en picado,
y nuestra sutileza, falaz,
palia el golpe.

Tu piel me deja
hecha trizas y a pedazos,
y a trompicones, torpe,
balbuceas una disculpa.

Tu piel idiota,
miente y contradice,
y en su vaivén indeciso
adora corromperme.

Tu piel me empieza
pero nunca me acaba,
e iracunda la condeno,
a no acercarse nunca.

.

Mi piel se rinde
ante tu tentadora solitud,
y nos guía por sendas
de pecado, y codicia.

Mi piel posee
nefastas aptitudes
para dejarse embaucar
por el resto de sentidos.

Mi piel se deja
disfrazar por la apariencia,
y tu remordimiento, pícaro,
me contagia su angustia.

Mi piel dorada
por tu sol más íntimo,
ciñe el asunto
a una décima de segundo.

Mi piel pensante,
razona y echa el freno,
pero el calor empuja
y tu dolor estrecha.

Mi piel oprime
explosiones sin sentido,
inefables melancolías
que buscan a tientas un pretexto.

Mi piel inventa
maneras de retener
por siempre tus momentos
lúcidos, intensos.

Mi piel carga
con la simiente de la congoja,
que fertilizará en tu tú,
en mi yo, mañana.

Nos disfrazo, yo,
sin vehemencia.
Sé que serás,
-¿tú?-
tú,
y yo, yo.

lunes, 17 de octubre de 2011

25. Crash.

Dolía en la oscuridad,
la cercanía de tu cuerpo,
el aire que se escapaba
de mi boca sedienta,
encontrándose a tientas,
con tu nuca fría
empapada en sudor,
y tu mirada hambrienta,
que en el vago silencio
escrutaba apasionada,
cualquiera de mis movimientos.

Dolía en la vigilia,
compartir tanto y crear tan poco,
hacer notar el desespero,
en poco sutiles intentos
por dejar salir el encadenado sentimiento,
a través de duelos absurdos
y palabras malsonantes,
reconciliaciones repletas de fe,
pero vacías de realidad,
de ansias colmadas,
pero ancladas, encalladas en tu inútil verdad.

Dolía el morir,
el dejarse matar durante horas,
el matar dejando atrás suspicacias,
el fingir, el volver, el ir, el venir,
el helado fuego que nos envolvía,
que nos empujaba, nos paralizaba,
el ardiente hielo que nos lo recordaba.

-¿Es buena idea?-y,
entre sueños y delirios,
yo evocaba
los labios propios,
y los tuyos,
inseguros,
que finalmente,
en ese instante puro,
con el placer,
inmenso,
se topaban.

sábado, 1 de octubre de 2011

1. This isn't happening.

Tú la ves, pero ella a ti no.
No sabes ni qué escribir, ni qué tocar, ni qué pintar. No sabes cómo luchar, no te queda nada, no puedes aguantar. Estás frente al espejo y te contemplas a través del grueso cristal por el que se filtran tus pupilas inmensas. Te ha dejado sola, en este mundo frío, se ha marchado para vivir antes que tú, y tú aquí estás, entre follones y barullos, entre calor y muchedumbres, de pie, en tu burbuja. Ves la vida pasar, los días, las horas, y hay vacío. Es más, no hay. Números, letras sin sentido, notas, folios y cuerdas. Miras hacia dentro y ahí está todo. Te agarras a algo abstracto que siempre ha estado. Y te arropa. Te quiere, te toca. Y se vuelve concreto. Entonces das un paso más, otro, otro, cada minuto, cada segundo que notas la distancia. Todo está borroso, ahí. Está. Parece. Perece. Y tienes tan claro el contenido que no puedes dejar de sentirlo. Pero es tan complicado, esto. La forma está desdibujada y el contenido se desparrama por todas partes dejando constancia en cada segundo, olor, sabor sin control, horror, calor, amor, sobre todo dolor.
Ella te ve, pero tú a ella no.