lunes, 26 de septiembre de 2011

22. Va a estallar.

Te vi consumirte y fui hacia ti,
la soledad aceleraba así,
el trayecto de tus cenizas dulces,
incandescentes,
hasta que se dieron de bruces,
bien de frente,
con tu artístico filtro
que abrigaba litros
del maquiavélico jugo antisocial,
fruto caprichoso de la infelicidad.

Te dí una calada lenta,
A la cual siguió otra y otra y otra,
Y ahora soy yo quién lamenta,
Que seas tú, quién, por contra,
Me dé caladas a mí,
Porque ella, tras extinguir
nuestro fuego intenso,
Y ahogarme con su
contaminante humo espeso
Te ahoga ahora a ti.

Fuimos tanto que no nos vimos,
Vivimos tanto que lo perdimos,
Tocamos tanto que no pensamos,
Soñamos tanto que no despertamos,
Nos comimos, nos bebimos, nos abandonamos.
Actuamos con soberana inocencia,
Reconvertida ahora en inconsciencia,
Y maquino a solas en tu ausencia,
La manera de no perder la paciencia,
Cuando te acercas, y me alientas.

Y ahora siento la necesidad,
De absorber tu nicotina oscura,
Pero el sentido del deber me tortura:
"No te dejes contaminar, ya no más,
Sólo huélela, tras la cajetilla, huélela".
Pero no sabe que ya he roto
El plástico que te envolvía,
Y que con el viejo fuego ya quemé
El cartón que nos protegía,
nos protegía de desencadenar
esta inminente HECATOMBE PERSONAL.

domingo, 25 de septiembre de 2011

21. Y yo qué puedo hacer.

A veces me asusta.
¿Sabes?
Me das miedo.
Me desgajas paso a paso, calcando cada ínfimo detalle de mi alma en ti, arropándome con sumo cuidado, captando con exactitud y ternura cada palabra, cada gesto, cada mirada.
Me acojonas.
Me desnudas la mente, el espíritu, vacías mi ser de cualquier recuerdo o pensamiento que me pueda hacer sentir incómoda y me mantienes en una burbuja anómala.
Me aterras.
Me haces entregarte absolutamente mi vida, los momentos tensos, me liberas de ellos y me persuades de que todo está bien, de que tú y yo podemos.
Me abruma.
¿Sabes?
A veces me angustia.

21. Ti, ti, ta.

Vamos a morir.
Un día exploto.
Escucha, te digo
que aguanto un poco más y me rompo.

No es la flexibilidad
mi mayor virtud,
si me vuelves a tocar
me arrancaré a tiras la piel
para no sentir en mis dedos,
en mis manos, en mi cuerpo,
en mi vida tu placer.

Sal de aquí,
aunque te haya llamado, sal,
no puedo con esta atracción fatal,
no sé cómo escapar,
no me dejas elección,
necesito respirar,
déjame aprender a respirar.
Aquí, sin ti.

No me vuelvas a incitar,
porque vamos a acabar
tirando por los suelos
estos años de razón,
cautela, precaución,
desahucio de cualquier
alocada, insana, secreta,
oculta, mutua tensión.

Déjame marchar
huir de nuestro pentagrama,
hacer corcheas y negras
y blancas y redondas
sin tu eterna mirada
de protección,
y a su vez desaprobación,
examinándome con minucia
en cada compás
y dejando entrever la lujuria,
el pecado capital,
en cada silencio,
sepulcral.

Me odias, te odio,
lo hemos intensificado,
no sé cómo saldremos,
pero esto es anormal,
neurótico, erótico,
descabellado, infernal.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

20. And for a minute there I lost myself.

Crisis de identidad.
¿Cómo llamarlo sino?
Falta de capacidad
de encuentro tras exceso
de yo,
engañosa publicidad
del entorno espeso
en carrete super ocho,
que infinitas veces ampliada,
retrata en seco corcho
la memoria ya caducada.
Es extraño, anormal,
adolescente, repelente,
oceánico y arenoso y
escalofriante y asombroso.
Mente fría, vacía,
corazón acuoso,
forzosa identificación,
espíritu lechoso.
Supresión umbilical,
conductos, vínculos, enlaces
previstos en el plan,
agobiantes bagajes
en la realidad terrenal,
desaparecidos en el plano
puro, llano, mental,
solitario humano rostro ufano.
Indiferencia indemostrable,
deferencia de lo amable,
ocultar la cara impalpable,
rellenando el espacio,
harto de probabilidades,
con lápices emocionales
en un emotivo cartapacio.
Se repite, tapando
la ausencia de empatía,
se escribe, mostrando
la firme y completa garantía
de que en espirales caminando,
pondrá punto final la vida.

Pero simplemente, hay demasiados egos.

martes, 13 de septiembre de 2011

19. Optimizar pantalla vital.

Si hay algo que me revienta, son los entendidos. No sé si es porque ellos creen entender demasiado o porque yo no entiendo nada. Preguntarse todo, extrañarse pero no sorprenderse, darle vueltas y vueltas y vueltas siempre al mismo chicle mascado. Pero al final, nada. Nunca hay nada nuevo detrás. Nada nuevo. Nada. Así que o lo suyo es mentira o simplemente yo no entiendo.

Matar el tiempo, matar la vida. Y mientras nos excitamos, nos excitan, nos abaten, nos abatimos y subimos y bajamos y salimos y entramos, nos preguntamos: ¿es esto real? Y nos evadimos. Vamos al cine, leemos, quedamos con amigos, reímos, volvemos a excitarnos y abatirnos y luego, a solas, todo vuelve a salir. Y de vez en cuando se queda ahí, a flor de piel.

Y un día si esa persona te mira, saltas. Saltas sin pensarlo, saltas sin plantearte nada, saltas olvidándote de todo lo que pensaste, de todo lo que "re-mascaste". Saltas. Y te importan una mierda las consecuencias. Saltas. Siempre había estado ahí todo, el destino lo había planeado en tus narices, lo veías venir, y en realidad lo buscabas. Pero de repente, saltas. Te haces el loco y saltas. Aunque tú ya lo sabías que ibas a saltar, pero haces como que te pilla de improvisto. Aunque tú siempre supiste o supusiste que la persona, tu persona, era ésa.

Llega una noche tonta entonces, una noche tonta, en un lugar tonto, con gente tonta y sentimientos tontos. Y ¿cómo te sientes? Tonta. Igual de tonta que todo lo demás. Y todo lo que percibes, te parece tonto. Es tonto. En general, la vida es tonta. Pero...SURPRISE.

La vida hace tonterías. Y eso gusta. Es gracioso. Es divertido. La noche hace tonterías, en ese lugar se hacen tonterías, la gente está involucrada en esas tonterías y te parece maravilloso, y los antiguos sentimientos también ahora te parecen tonterías. Y te ríes de ti mismo. Y vuelta a empezar, porque eso es lo que mola.

Lo que mola es repetir, lo que mola es cambiar, lo que mola es lo que no mola, lo que mola ya no mola. Y nos gustan las situaciones tensas, las personas difíciles, los momentos asombrosos. Y nos confundimos porque ya no distinguimos, no sabemos, pensamos y se nos va.

¡No entendemos! Pero queremos, no entender, sino querernos.

18. T(?)NR.

No es, esto no es.
No.
Nononononononononononono. NO.
Esto no está pasando, esto no es real.
No.
No quiero.
Digo, quiero.
No puedo...no podemos.
Nunca podemos.
No.
This is what you get.
No.
Hay una línea tan fina como la seda.
No.
Hay una línea de fuego.
No.
¿Por qué?
Sobrepasarla...
Bffff, no.
Y hay mucha rabia dentro.
Fuera.
No.
Pique.
No.
Celos, celos y envidia.
Dime.
¿Qué vamos a hacer?
Dime.
¿Qué va a pasar?


Prefiero no hablar.

viernes, 2 de septiembre de 2011

17. El lado oscuro.

Estoy harta, harta, cansada, cansadísima. Pero no pienso hacer un papel como ellos hacen, no pienso fingir, acobardarme, esconderme bajo una falsa piel. Me da igual parecer extraña, patética, loca...me da igual si quieren menospreciarme, rebajarme. Que hagan lo que quieran. Paso...pero no me rindo. NO ME RINDO.

jueves, 1 de septiembre de 2011

16. Igual que tú.

Los secretos son necesarios.
Las mentiras guardan secretos.
Los secretos no guardan mentiras.

Las mentiras son necesarias.