miércoles, 4 de enero de 2012

40. Did I say...?

No quiero olvidarte.

No quiero olvidar tus palabras, antes inseguras, ahora protectoras. No quiero olvidar tus miradas, antes de admiración, ahora de ternura. No quiero olvidar tus sonrisas, antes sedientas, ahora nostálgicas. No quiero olvidar tus abrazos, antes indispensables, ahora imprescindibles.

¿Sabes? En el fondo, nada ha cambiado. En el fondo, tú tan solo has crecido, y yo me he encogido, pero, tú y yo, yo y tú, somos tú y yo, y yo y tú, y, no puedo imaginar una discusión, cualquiera, en la que en realidad no esté odiando tener que herirte, y no puedo imaginar un solo momento en el que escuche tu voz y no me sienta a gusto, y no puedo imaginar una lágrima mía sin tu hombro como embalse, porque tus brazos son como una acogedora presa que retiene toda la pena que derramo, como una fuerte presa, bien construida, estable, quizá demasiado rígida a veces, pero eficaz al fin y al cabo. Hay que reconocer que hubo un tiempo en el que se desbordó, pero sabes, no es que fuera culpa de ella, quizá la tormenta fue demasiado monstruosa, quizá duró demasiado, no lo sé, pero no puedo evitar pensar que un embalse, que todavía hoy por hoy, a pesar de los millones de rayos y truenos caídos, y de los litros de dolor acumulados, sigue ahí, sigue ahí, reteniendo y soltando con delicadeza, transformando las sucias gotas en agua de regadío, en semilla de creación, en arte, en inspiración, es un regalo de las manos que la hicieron.

Aunque si sólo fueras eso...eres mucho más. Eres la carcajada más inmensa que puedo llegar a soltar, eres la sonrisa más sincera que puedo llegar a sacar, eres la emoción más intensa que puedo llegar a experimentar, y todo eso, con un simple roce de manos, con una de esas miradas cómplices, con un par de palabras. Aunque no lo demuestre, aunque no pueda, aunque por mucho que lo intente me sea imposible explicarte cuánto significas para mí, sé que tú lo sabes. Y sé que tenemos una cosa, que no sé qué es, pero la tenemos, la compartimos y somos dos, y lo somos.

No sé o no quiero saber como lo ves tú, no sé o no quiero saber porqué no me atrevo nunca a agarrarte y decirte todo lo que me haces sentir, todo el tiempo que me haces perder pensando en ti, toda la ilusión que despiertas en este mundo absurdo. No sé o no quiero saber en qué punto estás tú y en que punto estoy yo. Pero lo sé. Eres especial.

Hemos cambiado, sí, pero no quiero olvidarte, y no quiero olvidarnos. Puede que no me lo merezca, puede que deba pedirte perdón, y tú a mí, ¿porqué no? Puede que nos hayamos equivocado, y puede que no nos veamos como quisiéramos, que no hablemos lo que debemos, que no nos comportemos porque no podemos, pero sabes, somos felices, o lo éramos. Cuando estamos y somos, da igual dónde, cuándo, cómo, somos felices. Y no quiero, de ninguna manera, perder eso.

Pero debo.

Perdóname por ser cobarde, perdóname por ser tan vulnerable, perdóname por odiarme, perdóname por confundirme, por no saber, por no olvidarme de que no es real, por no poder, como tú, dejar a un lado las obsesiones, los yoes, perdóname por hacerte estar pendiente, perdóname por no estar a la altura, perdóname, de verdad.

Aunque voy a ser justa y no me manipules porque yo a ti no voy a perdonarte.

Me niego a perdonarte.

That I need you.

No hay comentarios:

Publicar un comentario