lunes, 7 de noviembre de 2011

29. Rain down on me.

El día ha caído, la noche, las horas, el ayer, el mañana, todos, han caído. En ningún lugar hay ya cabida, queremos salir, volar, volar, sanar. Queremos ser sin tener, queremos no reír, no llorar, sentir sin sentir, estar allá donde nadie más pueda estar, no pensar, ignorar en soledad no romper, ni construir, ni poseer, ni tener la necesidad de entender, alcanzar la unidad, simple y compleja, la eternidad, la esencia, la realidad, no volver nunca jamás, inconsciencia, absolutismo, allá, allá, más allá.

Y yo, yo, yo, yo, yo, yo...yoyoyoyoyoyoyoyo, YO.
Yo qué quiero, yo quiero detener, no medrar, ni avanzar, ni evolucionar o involucionar, parar, no volver, ni empezar, ni siquiera continuar. Hay algo más. Flotar en el momento interesante, no forzar, no rendir cuentas a nadie, no hablar con quien no quiero hablar, no soportar, no saturar. YO. EN MÍ. ENCONTRARNOS. EN MÍ. ENCONTRARNOS, y en mínuscula, encontrarnos.

No voy a prometer, ni pensar, hacer, jurar. Digo que no voy a decir, que no pienso pensar, ni intuir, ni soñar, ni crear ficción, ni realidad. Seré, y ya está. Seré sin predecir. Seré. Lo sé.


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